Praticultura, zoofarmacognosis y dieta biologicamente apropiada para los caballos
El mismo padre de la medicina moderna, Hipócrates, decía:
Que la comida sea tu medicina, y la medicina sea tu comida.
Nos hemos alejado y mucho de este postulado, no solo para nuestros caballos; para nuestros hijos, y animales de compañía también. Todos estamos sufriendolas consecuencias haber dejado en manos de la industria cosas tan fundamentales como nuestra alimentación y salud. Rockefeller se encargó a principios del siglo pasado de cambiar el paradigma de la medicina para basarla en la petroquímica, y creó una campaña propagandística que cerró muchas universidades donde los futuros médicos de la época aprendían sobre nutrición y medicina con plantas como base de una medicina moderna. En su lugar patrocinó con su bandera filantrópica la apertura de escuelas y universidades “vanguardistas” en las que se enseñaba farmacia química y cirugía como base de una nueva medicina de futuro. Poco sabemos las generaciones de hoy que este magnate tenía una agenda enfocada que favorecía su propia industria: la del petróleo, con toda su maquinaria agroquímica, y farmacéutica petroquímica.
Somos la generación que ha heredado este legado. Y aunque es debatible el ánimo que motivaba al hombre más rico de la historia de entonces, es verdad que tenemos productos interesantes que han cambiado la historia. Pero que todo esto sucedería en detrimento de la herencia tradicional que nos mantenía sanos, ahora nos toca rescatar ese conocimiento perdido en beneficio de nuestros animales y nuestros hijos. Volver a alimentar a los caballos como la naturaleza entendió para ellos (una dieta biológicamente apropiada para la especie) sería un buen punto de partida. Pero poner a los caballos en prados silvestres, no es tan fácil hoy en día, según como hemos creado instalaciones para el mundo ecuestre que se basan en una dieta industrial.
Aún así, creo que nos lo debemos proponer en serio y devolver al caballo al medio. No debería ser solo una fantasía, si no una necesidad acuciante si queremos rescatar a los caballos de vidas muy tristes plagadas de enfermedades inflamatorias que les producen muchos malestares y sufrimiento. No podemos decir que nos apasionan, y que son lo que más queremos en el mundo si no estamos dispuestos a darles lo más fundamental para que se encuentren bien: prados y bosques.
Miquel es el veterinario de Bellver, en la Cerdanya, y es uno de esos pocos veterinarios de campo que quedan que tanto pueden ayudar a parir una vaca en el monte, como realizar una cirugía de ligamentos a un gato doméstico en su clínica en el pueblo.
Miquel tiene una pasión: el caballo Hispano Bretón del Pirineo. Miquel y yo hemos hablado mucho de plantas y caballos. En una de esas conversaciones, me contó que para estudiar veterinaria se fue a Santiago de Compostela, era la única Universidad quetodavía daba una asignatura que ya pocos conocerán: la praticultura. El estudio, mantenimiento y maximización del rendimiento de los prados para crear pasto permanente para alimentar ganado mediante el pastoreo o el cultivo. Si bien hace unos 7.000 años el humano supuestamente empezó a domesticar animales para su supervivencia, la praticultura en esencia se basa en el pastoreo. Hoy en día, prados silvestres que se gestionan para la ganadería extensiva se ha ido reduciendo para dar lugar a la actividad agrícola que planta cereal, sobretodo. Sin embargo, se vuelve a valorar la gestión de los prados por su importancia ecológica de fijación de agua y CO2 en la que los grandes herbívoros vuelven a tener un papel importante para fertilizar y mantener estas extensiones de praderas con toda su biodiversidad. Así que devolver los caballos al medio, ya no es un capricho de las personas que tenemos caballos, si no que se convierte en una tendencia necesaria para revertir el cambio climático, la desertificación que ha causado la agricultura y ganadería intensiva, y el bienestar de los animales que vuelven al manejo con pastoreo.
Pero hasta que podamos todos encontrar lugares en el territorio español en los que soltar a nuestros amados caballos, mientras muchos tienen aún que mantenerlos en lugares de confinamiento con dietas industriales procesadas, podemos mejorar la dieta de nuestros caballos para reducir los altos niveles de azúcar a los que les sometemos. Ante todo reducir o eliminar los cereales de su dieta. Busca productos industriales basados en soja o forraje prensado. Con esto habrás reducido mucho el almidón de su dieta. Asegúrate de que en la etiqueta no pone harinas de cereales (trigo, cebada, maíz, arroz, avena, etc). La normativa permite etiquetar SIN CEREAL, pero puede contener subproductos y harinas de cereales. Es un etiquetaje engañoso. No te dejes engañar y mira bien las etiquetas. Muchos productos que reclaman estar libres de cereales, no lo están en realidad. Vigila también los niveles de melaza, pulpa de remolacha, o ingredientes como la algarroba. Descártalos también. Pon el heno en remojo para diluir los NSC.
Ahora quiero compartir con vosotros una variedad de plantas muy accesibles y fáciles de administrar a vuestros caballos para ayudarles a gestionar los altos niveles del azúcar a los que pueden verse sometidos a partir de dietas artificiales.
Hay dos formas que los caballos en centros ecuestres pueden disponer de ellas:
Practicando la Zoofarmacognosis en sus paseos contigo a pastar después de su “trabajo” o entrenamiento por los alrededores de la hípica para que sea quien escoja las plantas que le convienen. Pastar con tu caballo puede ser una actividad muy saludable y relajante para ambos. Se ha demostrado científicamente que los baños de bosque son muy positivos para la salud física y mental.
Puedes realizar mezclas de plantas en seco que puedes pedir en herboristerías o Amazon como remedio hipoglucemiante y se las añadas a su pienso. Puedes mezclar varias de las plantas que añado a continuación a partes iguales en un cubilete, y le añades un puñado en cada toma de pienso para contrarrestar los niveles de carbohidratos.
Mi mezcla suele incluir alguna aromática como el tomillo o el romero, diente de león, cardo mariano, psyllium, y manzanilla.
PLANTAS RECONOCIDAS POR SU PODER HIPOGLUCEMIANTE
Alméz (Celtis australis)- es un árbol que abunda en las zonas de ribera cuyas hojas y frutos favorecen la gestión del azúcar en sangre. Las hojas tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ayudan a reducir el estrés oxidativo muy relacionado con la resistencia a la insulina. Por otro lado los frutos son muy ricos en fibra hidrosoluble que ayuda a ralentizar la absorción de la glucosa en el intestino para una mejor gestión de esta en la sangre. Los caballos se deleitan de comer sus hojas y frutos. Es posible cortar ramas de almez con sus frutos y ponerlas en sus zonas de descanso para entretenerse con un tentenpie saludable.
Camomila o Manzanilla( Matricaria Chamomilla)- contiene flavonoides como la quercetina, y ácido fenólico que actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, junto con sesquiterpenos y cumarina, todos actúan sinergéticamente para producir insulina, y regular los picos de hiperglucemia que se producen en la ingesta de hierba. La manzanilla es un conocido digestivo que favorece la función hepática y regula el metabolismo del azúcar en el intestino.
Cardo Mariano (Silybum marianum)- no es una planta que directamente regula el azúcar en sangre, pero es la planta que por excelencia ayuda a las funciones hepáticas. Contiene Silymarina un flavonoide antioxidante y antiinflamatorio potente que ayuda al hígado con la gestión de la producción de glucosa, así como a controlar el estrés oxidativo que puede repercutir en la resistencia de las células a la insulina, por lo que indirectamente favorece que las células sean más receptivas a esta para absorber el azúcar en sangre más eficazmente.
Chicoria (Cichorium intybus)- contiene inulina una fibra prebiótica que ayuda a controlar el azúcar que pasa al torrente sanguíneo.
Espárrago silvestre (Aparagus acutifolius)- por contener saponinas, y flavonoides antinoxidantes, la esparraguera tiene capacidad para mejorar la sensibilidad de las células a la insulina. Contienen inulina y fibra alimentaria que ralentiza la absorción de los carbohidratos en el intestino con el consecuente efecto positivo.
Diente de León ( Taraxacum oficinale)- Es una de las mejores plantas para controlar la hiperglucemia y la resistencia a la insulina. Es una planta abundante en prados y los márgenes de los caminos a la que los caballos pueden acceder fácilmente. Pero también se puede comprar en seco para realizar una mezcla digestiva. Contiene inulina, una fibra prebiótica que ralentiza el metabolismo del azúcar en el intestino. Tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que favorecen la producción de insulina para secuestrar glucosa reduciendo su circulación en la sangre. Otros compuestos fitoquímicos ayudan a las células a absorber azúcar, así como a regular el estrés oxidativo que promueve la resistencia a la insulina.
Lavanda (Lavándula angustifolia)- por su poder antioxidante favorece el control de los radicales libres que se generan por un exceso crónico de azúcar en la sangre, asimismo los terpenoides que contiene ayudan en el metabolismo del azúcar en sangre promoviendo la sensibilidad de las células a la insulina.
Lentisco (Pistacea Lentiscus)- tiene una resina que se llama mástique con efectos hipoglucemiantes
Llantén (Plantago Ovata o Llantén Menor)- esta planta contiene un compuesto conocido como el Psyllium a partir de sus semillas. Contiene una sustancia mucilagosa y alto contenido en fibra soluble lo que ralentiza la absorción de los hidratos de carbono en el intestino, lo que regula el paso de la glucosa a la sangre. Así se previenen los picos de hiperglucemia que pueden estresar el páncreas. Es una planta abundante en los prados y márgenes de los caminos en toda la Península Ibérica. Se trata de una planta que le gusta mucho a los caballos, y teniendo acceso a ella, favorece su capacidad para gestionar el azúcar que ingieren a partir de la hierba o el heno.
Hojas de morera (Morus Alba)- Las hojas de morera contienen varios compuestos fitoquímicos como flavonoides, polifenolesque actúan como antioxidantes como la quercetina, así como GABA que ayudan en la protección de las células pancreáticas, mejoran la producción de insulina y disminuyen la resistencia a la insulina. Ralentizan la absorción del azúcar en el intestino para que no se produzcan los picos hiperglucemia reduciendo así el daño oxidativo que puede generar un exceso de azúcar en el organismo.
Olivo (Olea Europea)- las hojas y el aceite combaten la resistencia a la insulina, son antiinflamatorias y antioxidantes, hipotensoras, etc.
Oregano (Origanum Vulgaris)- contiene fitoncidas que pueden ayudar a reducir el nivel de azúcar en sangre
Romero (Rosmarinus Oficinalis)- componentes fitoncidas que reducen el azúcar en sangre
Tomillo (Thymus vulgaris)- contiene antioxidantes que favorecen el metabolismo del azúcar
Salvia (Salvia Oficininalis)- por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes a partir de flavonoides, ácidos fenólicos y terpenos, como el romero, el tomillo y la lavanda, la Salvia posee fitoncidas potentes que ayudan a reducir el estrés oxidativo que lleva a la resistencia de la insulina. Sus aceites esenciales además poseen propiedades metabólicas que apoyan el equilibrio glucémico.
Otras plantas con propiedades hipoglucemiantes menos frecuentes en los prados pero que se pueden utilizar a modo preventivo y terapéutico: la alcachofera, el lino, la cúrcuma, el fenogreco, la canela, el clavo, y el Aloe Vera.
Espero que toda esta información te haya sido útil para entender mejor cómo apoyar la salud y el bienestar de tu caballo a través de la alimentación y el conocimiento de las plantas.
🌱 Si te surgen dudas o quieres compartir tu experiencia, estaremos encantadas de leerte.
UN ABRAZO!!
GEMMA KNOWLES